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Uveítis en equinos y animales pequeños

Definición

Es inflamación intraocular. El tracto uveal o úvea incluye: iris, cuerpos ciliares y coroides. Nutre al globo ocular. Interviene en los procesos inmunes. El iris modifica la entrada de luz. En su base permite la salida de humor acuoso, de cámara anterior a los vasos sanguíneos. Los cuerpos ciliares producen humor acuoso y enfocan el cristalino. Los equinos tienen una estructura particular denominada córpora nigra, gránula iridica, o gránulos iridales, que desciende desde el dorso.


Etiología

Uveítis en equinos y animales pequeños

Traumatismos romos o penetrantes del globo ocular, y agentes infecciosos (bacterias, hongos profundos, virus). Son importantes leptospiras (caninos y equinos), pseudomonas, estreptococos beta hemolíticos, estafilococos, virus de influenza equina, herpesvirus equinos, virus de anemia infecciosa equina,virus de hepatitis canina, virus de peritonitis infecciosa felina, virus de leucenia felina, virus de inmunodeficiencia felina, hongos profundos, toxoplasmosis, leichmaniosis, Dirofilaria immitis (caninos), onchocerca cervicalis (equinos). Afecciones inmunomediadas no infecciosas (lupus, síndrome uveodermatológico).



Síntomas

Uveítis en equinos y animales pequeños

Puede afectar parte de la úvea o su totalidad. El iris puede edematizarse, incrementando su grosor, perdiendo detalle de sus estructuras, cambiar el color. La pupila puede contraerse espasmódicamente (miosis). Los cuerpos ciliares pueden disminuir la producción de humor acuoso, bajando la presión intraocular. El humor acuoso puede incrementar la concentración proteica, precipitándose fibrina (hipopión) o sangre (hifema o hiphema). Los precipitados pueden organizarse en forma de adherencias (sinequias) en la pupila, entre iris y cristalino o entre iris y córnea, dificultándose el drenaje de humor acuoso, por el cierre del ángulo iridocorneal o su oclusión. En ese caso la presión intraocular puede incrementarse (glaucoma o hipertensión secundaria). En la córnea se observa edema, endotelitis, precipitados queráticos. Vasos sanguíneos pueden infiltrar la córnea, desde el limbo hasta su completa pérdida de trasparencia.

Uveítis en equinos y animales pequeños Uveítis en equinos y animales pequeños

Los vasos sanguíneos profundos (sobre esclerótica) se congestionan. Si el cuadro es agudo, con miosis, hay dolor. En ocasiones se forman cataratas.

Las coroiditis se observan con oftalmoscopio. Se manifiestan con congestión vascular, hemorragias, pigmentación, despigmentación, desprendimientos de retina, variables según la zona afectada.


Si la afección sobre cuerpos ciliares es crónica, el globo ocular pierde tamaño, hasta ser diminuto (ptisis bulbi).

Uveítis en equinos y animales pequeños

En equinos cobra importancia la Uveítis Recurrente Equina, Mal de Luna, Oftalmia Periódica, etc. Es una uveítis que periódicamente regresa, siendo la causa más común de ceguera. Actualmente se cree que las leptospiras se acantonan entre las fibrillas del humor vítreo, produciendo reacciones inmunológicas locales y severas, aunque otros agentes infecciosos se consideran también involucrados.


Diagnóstico

Según los síntomas obtenidos de la inspección, ayudados por oftalmoscopía directa o indirecta. Tonometría manual o instrumental para determinar presión intraocular. Ecografía ocular aporta buenos datos de uveítis posteriores. Puede obtenerse humores acuoso o vítreo mediante jeringa y aguja, efectuando extendidos y cultivos. Análisis de sangre, en especial hemograma y determinaciones específicas de título o presencia de los agentes más posibles. Téngase presente que podría comprometer otros tejidos, la vida, o tratarse de zoonosis. Concientice a propietarios y cuidadores, y que ellos fijen el límite de la investigación, bajo su responsabilidad. Evalúe la proximidad a inmunodeficientes por radioterapia, quimioterapia, enfermedades, edad, etc.

Pronóstico

Reservado a desfavorable, según intensidad de la afección y etiología. En equinos con uveítis recurrente, desfavorable.

Tratamiento médico

Si es posible efectuar tratamiento etiológico, con antibióticos, antiparasitarios, antifúngicos, si fue identificado el agente.
Sintomático: optar por antiinflamatorios no esteroides, si fuera posible, tanto locales (diclofenac y flurbiprofeno), como sistémicos (carprofeno, meloxicam, piroxicam, aspirina, fenilbutazona, flunixin meglubina).
También corticoides tópicos concentrados, como prednisolona, subconjuntivales (de depósito o acción corta), o sistémicos (dexametasona, prednisolona, triamcinolona). No emplear los sistémicos juntamente con similar no esteroide, por incrementar el riesgo de gastroenteritis. Pueden suministrarse antiulcerosos en caninos o equinos, para disminuir este riesgo.
En Uveítis Recurrente Equina el tratamiento desinflamatorio debe ser sumamente prolongado, durante meses o de por vida.
Sulfato de Atropina tópico es útil como midriático y relajar el espasmo ciliar (ciclopléjico), aunque incrementa el riesgo de hipertensión secundaria. Discontinuar o prolongar los intervalos cuando ceda la miosis, especialmente en caballos, por el pequeño riesgo de cólico abdominal. La fenilefrina puede completar su acción.

Tratamiento quirúrgico

La eliminación de humor vítreo (vitrectomía), reemplazándolo por otros materiales, puede ser una gran esperanza ante casos severos. Exige equipamiento muy costoso y entrenamiento profesional.
El implante de ciclosporina en un dosificador especial, efectuado entre esclera y coroides, permite la mejoría de la oftalmia periódica equina.

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